Gestionar los riesgos adicionales es clave para la resiliencia y el éxito continuo de las organizaciones
Las organizaciones enfrentan una variedad de riesgos que van más allá de los tradicionales. Los riesgos tecnológicos y ambientales, como las amenazas cibernéticas o los desastres naturales, pueden afectar su operatividad. A esto se suman los riesgos políticos y legales, que generan incertidumbre, y los riesgos sociales y culturales, derivados de las diferencias en valores y expectativas. Los riesgos de recursos humanos y financieros, junto con los riesgos de salud y seguridad ocupacional, son cruciales para el bienestar interno. Además, los riesgos en la cadena de suministros y los riesgos éticos tienen un impacto directo en la sostenibilidad y la reputación de la organización. Identificar y gestionar estos factores es esencial para asegurar el éxito a largo plazo