Adquirir herramientas para la detección temprana y la evaluación de los riesgos.
La protección del patrimonio cultural requiere de una planificación eficaz basada en la detección temprana de riesgos y su adecuada evaluación. Para ello, es fundamental adquirir herramientas que permitan identificar posibles amenazas que puedan afectar bienes culturales, ya sea por causas naturales o provocadas por el ser humano. Además, resulta clave implementar acciones preventivas que minimicen dichos riesgos, así como establecer medidas de respuesta y recuperación en caso de emergencia. Estas acciones no solo contribuyen a la protección del patrimonio, sino que también garantizan su conservación para las futuras generaciones.